El proyecto de la Plaza de Cisneros se inscribe dentro del proceso de transformación del sector de Guayaquil el cual ha representado a uno de los sectores con mayor dinamismo del centro de la ciudad. En el año 2002 empieza una transformación del sector con varios proyectos institucionales dirigidos a la recuperación física, económica y social del lugar. 300 torres de luz ubicadas en la plaza configuran un bosque de sombra en el día y un bosque de la luz en la noche.
Anteriormente la plaza de mercado que desapareció por un incendio estaba rodeada de vías vehiculares. Con grandes columnas de luz que apuntan al cielo, Medellín les ofrece a sus ciudadanos y visitantes un lugar especial: la Plaza Cisneros o el Parque de las Luces, como se le conoce coloquialmente.
La plaza de Cisneros ocupa 16.000 m²4 y se encuentra enmarcada en el costado oriental por los edificios Vásquez y Carré, al occidente por la Biblioteca EPM, al norte por la calle 45 y al sur por la calle 44 (o San Juan), justo esta calle separa a la Plaza de la antigua Estación Ferrocarril y del centro administrativo La Alpujarra, sede del poder político de la ciudad y del departamento.
El diseño de la nueva plaza de Cisneros realizado por Juan Manuel Peláez y modificado en repetidas ocasiones, cuenta con un gran bosque artificial de 300 postes con una altura máxima de 24 metros, cada uno de ellos con una base de concreto de 4 metros y otros 18 metros en estructura metálica, que iluminan la noche con 2.100 reflectores en total (siete en cada torre), y a las que apoyan 170 lámparas de piso. De la misma manera, en la plaza hay fuentes de agua, guaduas (un tipo de bambú), pisos en plataformas de varios niveles y el sistema de iluminación computarizado que simula las faces de la luna.